¿Quiénes son los diseñadores de productos digitales?

Saquen una hoja en blanco: Esto es un examen.

  1. Visualicen el documental Función y forma. Diseño en España. Medio siglo contigo (59 minutos).
  2. Contabilicen cuántas veces se habla de diseño de producto digital: software, webs, apps, videojuegos, publicidad…
  3. Saquen sus propias conclusiones.

En general el documental es interesante para descubrir la profesión de diseño industrial y gráfico, con algunas de sus figuras más relevantes, pero se queda ahí. Del diseño de producto digital no se habla hasta el minuto 38 y de forma fugacísima (20 segundazos). Del diseño de experiencias, de interfaces o de interacción, nada. Y eso que la muy respetable Mormedi se llevó un Premio Nacional de Diseño en 2015.

El diseñador industrial o gráfico puede que sea una “estrella”, es decir, le puede poner su firma a su producto, y su estilo es reconocible. Sin embargo, los diseñadores digitales somos parte de un grupo de profesionales con límites difusos, con un estilo adaptable a cada proyecto, y que con mucha suerte aparecen en el “Quiénes Somos” de la agencia para la que trabajan. Y eso que a “ego”, a los diseñadores, nos gana pocas profesiones.

Hace poco, revisando portfolios de diseñadores, me quedaba siempre sin saber qué parte realmente habían hecho ellos: la investigación, la conceptualización, el esbozado, el arte visual, las animaciones, los textos, la definición de la interactividad, la programación de la interactividad, los efectos sonoros… Cada campo es tan amplio que genera su propia profesión adhoc, y “sentar en la mesa de dirección” a todos ellos, es inviable.

En España hay pocos “Design Director”, “Design Lead” u otro anglicismo similar en el mundo digital que sean capaces de  trazar líneas maestras, coordinar equipos, satisfacer clientes, encandilar a usuarios, y, sobre todo, aportar valor al producto final. Estos sí están consiguiendo ser escuchados en las juntas de gobierno de las empresas. Lo malo es que, a día de hoy, se pueden contar con una mano en este país. Aún nos queda mucho camino por recorrer. Ojalá en 5 años se re-edite el documental “Función y Forma” con un poco más de peso el mundo digital.